Relajate y disfruta de una hora de paz, bienestar y armonia.

Impartidos por Tendzin Losel Amnra y Tendzin Mahendra
Terapeutas del sonido

FECHA: Viernes 20 de marzo a las 19:00 (Plazas limitadas)

PRECIO:10€

LUGAR: “Centro Salud.es”.

C/ Antonio Lopez, 61. Madrid. Metro Marques de Vadillo

Los cuencos tibetanos están compuestos por una aleación de siete a nueve metales, entre los que podemos destacar: oro, plata, estaño, mercurio, plomo, cobre, hierro y niquel, siendo estos dos últimos de origen extraterrestre, ya que al ser concebidos los cuencos cantores en el techo del mundo, la cantidad de meteoritos es mayor que en otras partes del planeta y los artesanos veían en ellos la mano de los dioses. En la composición de muchos cuencos encontramos trazas metálicas de origen desconocido. Algunos de estos metales corresponden energéticamente a los chakras y meridianos energéticos del ser, así como frecuencia de onda, calor densidad, etc.… Estos metales tienen relación con siete planetas, siete notas musicales y siete chakras principales. Cada cuenco corresponde a una nota musical, pero proyecta además cinco sonidos básicos y una serie de armónicos a veces inaudibles que actúan poderosamente limpiando, activando y armonizando nuestros sistemas internos y despertando estados de supraconsciencia, recuerdos de otras vidas y experiencias místicas de diversa índole.

La terapia del sonido a través de los cuencos y el canto chamánico se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable. La vibración tiene la capacidad de llegar más allá, a través de las ondas vibratorias, y provocar una vibración similar en otro cuerpo. El sonido actúa en nuestras ondas cerebrales, ayudándonos a entrar en otros niveles de conciencia, donde son posibles los estados místicos, haciéndonos más receptivos a la auto-sanación física, mental y emocional.

A mucha gente se le conmueve el espíritu cuando escucha el sonido viviente de los cuencos cantores. Este sentimiento es menor cuando el sonido está grabado. A veces el sonido inspira el sentimiento de un gran espacio o de una paz profunda. Estas y otras experiencias no son frutos de la “imaginación”, o de la “creencia” como tienden a sugerir las personas que no han experimentado este fenómeno.

Más allá de esto, el sentimiento de bienestar físico después de un “baño” de cuenco cantor no se debe únicamente a la relajación.

Previamente a comenzar el concierto se realizará una breve meditación basada en la respiración y observación de uno mismo, que centra la mente y elimina el ruido de fondo y dispersión mental habitual en la que vivimos, invitando al oyente a viajar hacia el interior de su universo.